Teníamos un montón de ganas de probar la nueva YZ450F de Yamaha. Muchos pilotos y medios estaban hablando realmente bien de un modelo que en apariencia no había recibido grandes cambios, pero indagando un poco la lista es extensa y lo más importante, logran que en la pista la moto mejore en todos los apartados, subiendo el nivel general del modelo hasta un punto que hasta ahora no habíamos conocido.

El objetivo era hacer un buen test, en varios circuitos, con varios pilotos y gastar mucha, mucha gasolina, con el fin de poder sacar una buena conclusión final. Además de eso pudimos enfrentarla en más de una ocasión con su hermana menor de 250 , cosa que sabemos que es injusta, ya, pero a muchos nos interesa este tema y ¿Por qué no hacerlo? Al fin y al cabo, es nuestra prueba sin reglas ni limitaciones.

Os podríamos meter un tostón de tecnicismos que sabemos que no suele hacer más que rellenar espacio en muchos casos. Resumiremos los cambios:

Culata más compacta y ligera y nueva posición de árboles de levas y válvulas que a su vez modifican la cámara de combustión elevando la compresión hasta 13.0:1 a lo que también influye la forma del nuevo pistón. La biela también cambia, 1,5 mm más larga para aliviar el exceso de la carga derivada de la aumentada compresión.

Otros cambios que afectan al motor son, el mayor diámetro del colector de escape y el nuevo mapa que aumenta la respuesta del motor.

En cuanto a la parte ciclo, algunas modificaciones en el bastidor y soportes de motor para conseguir una mayor flexión en la parte delantera incluyendo unas tijas menos rígidas y por el contrario, más rigidez en el centro para mantener una buena estabilidad y sensación ágil de manejo. Nuevos setting de suspensión más firmes, sin perder comodidad (si, esto es posible, damos fé).

La espuma del asiento se ha endurecido y el manillar se ha recolocado en la posición más avanzada, pero con los soportes mirando para atrás (digamos que es la segunda posición más adelantada).

Los circuitos elegidos fueron Yepes (circuito con desniveles naturales que alterna zonas lentas y rápidas), Valdemorillo (circuito de nivel intermedio con terreno blando y roderas) e Illescas (circuito revirado con mucho salto y buenos apoyos).

MIGUEL GALAN (moto actual YAMAHA YZ250F 2019)

Para los que ya me conocéis sabéis que mi sangre tiene un claro tono azul, he gastado muchas YZ e YZF en los últimos 20 años, pero cuidado, esto no va a hacer que suavice mis expectativas con esta nueva 450, al contrario, si hay una marca a la que exijo como a ninguna es a Yamaha y si hay algo que no me gusta lo diré y es que cuando los blue meten la pata me molesta y de verdad.

Cuando decidieron diseñar una moto en función de motor girado no fui de los que se entusiasmaron. Digamos que las cosas dejaron de estar donde yo creía que debían estar y afectaban a que todo encajase de forma un tanto extraña, cosa que dificultaba sobre todo a la ergonomía.

Este sigue siendo, según mi opinión el punto más flojo de esta moto, la ergonomía. Pero por suerte con los años es algo que ha ido mejorando, y a pesar de que seguimos hablando de la moto que a priori se siente más grande y alta, una vez en marcha os garantizo que esta moto se maneja muy bien y se siente ágil. Yamaha ha hecho un buen trabajo y pese a que el ADN sigue siendo el de la última década, la YZF nunca se ha sentido tan bien entre las piernas. En mi caso me encontré más cómodo cuando pusimos el manillar en su posición de 2019 (mido 1,75), me hizo tomar las curvas con más facilidad y no noté ninguna pérdida de mordiente en la rueda delantera.

Para mí el logro más importante de esta 2020 es que han conseguido que la moto se sienta más flexible y a la vez se consiga un mejor rendimiento general. La moto se siente muy precisa y a la vez sigue siendo cómoda de llevar. Solo recuerdo esa sensación con la KX 450, pero en este caso las suspensiones Kayaba superan a las Showa.

Las suspensiones son lo mejor que he probado en una moto de serie. En mi YZF 250 tuve que modificar el setting para conseguir una sensación parecida, pero no llega al nivel que ofrecen las de esta 450 en conjunto con el mejorado bastidor.

Los frenos me encantaron, el optimizado freno delantero ofrece una potencia muy buena y se pone al nivel de los mejores. El trasero me pareció perfecto con su nuevo disco más pequeño (240 mm). Abuso en exceso del mismo y en este caso no bloqueaba tanto la rueda trasera como a veces me pasa con mi moto.

El motor es donde creo que está una de las claves más importantes para que esta moto se sienta como se siente: ligera y activa. Desde abajo este motor ofrece una respuesta casi inmediata y es muy agradable de llevar, va entregando la potencia de forma muy lineal y en la parte alta de revoluciones las cifras de potencia son espectaculares llegando a superar los 55 cv.

Seamos honestos, más de la mitad no usaremos ni el 50% del potencial de este motor, y de la otra mitad, solo una pequeña parte serán capaces de aprovechar más del 80%. En Yamaha sabían esto y se encargaron de hacer un motor que realmente fuera usable para una gran mayoría de pilotos y, aunque soy el primero que jamás recomendaría de inicio una 450 a nadie, la verdad es que debo reconocer que este motor facilita muchísimo las cosas con su entrega de potencia tan lineal y aprovechable, todo ello con una retención motor que se ha visto reducida, cosa que ayuda también a sentir la moto ligera y que cueste menos moverla.

Si consigues centrarte en la conducción y tirar de marcha larga (sobre todo tercera), podrás curvear con una sensación de poco esfuerzo y sacarle el máximo partido a esta 450. Si tienes un buen tono físico podrás ser más agresivo en tu conducción y sacar el verdadero temperamento de este motor, que ya te adelanto que puede llegar a ser una “mala bestia” en manos osadas, pero os aconsejo lo anterior si queréis que esta YZF no os meta una paliza, y es que al final es una 450 con todo lo bueno y lo malo. En algunos puntos más lentos del circuito, en comparación con mi 250, la 450 parecía que pesaba 20 kg más. Esto lógicamente no reflejaba la realidad, pero el peso de más y las inercias hacían que las sensaciones fueran esas y es donde realmente esta 450 te fulmina en lo físico. Ya sabéis, conducción suave si no estáis fuertes. Para la mayoría de los mortales eso de enroscar el gas a tope solo lo podremos aplicar en motos de menor cilindrada.

Otra cosa que me gustaría mencionar es que la parte trasera se sentía siempre muy bien conectada, dando una sensación de seguridad al abrir gas que hasta ahora no había tenido en las YZF, de hecho, comentamos varios probadores que tenemos 250 que nuestra moto nos daba menos confianza que la 450. También es cierto que las 250 de Yamaha montan neumático trasero 100/90-19 contra el 110/90-19 de la 450.

También me llamó la atención que el sonido de la 450 era mucho más agradable que en la 250 y puede comprobar que el orificio de salida de la hermana mayor era varios milímetros más pequeño, eso me gusta puesto que es una de las quejas que tengo con mi moto. Además, al rodar con la 450 a menos revoluciones que con la 250 el sonido que emite la caja del filtro también era más contenido.

En resumen os diré que la YZ450F 2020 es una moto excelente, sin duda la mejor 450 de Yamaha fabricada desde 2010, y transmite una sensación de comodidad y agrado en la conducción que ningún otro modelo puede ofrecer. En curvas puede que no sea la mejor, pero creedme, para nada es un punto débil de la moto, curvea muy muy bien, pisa bien de delante y el nuevo motor ayuda a que todo salga de manera muy natural. Detrás ya he dicho que esta moto se siente más controlada que nunca. La única pega sigue siendo la ergonomía que, pese a que se ha mejorado mucho, se sigue sintiendo un poco ancha en algunos puntos y donde el piloto se mueve no es suficientemente plana y dificulta un poco el levantarte ya que te sientes un poco dentro de la moto más que encima. Aunque es cierto que te acabas adaptando, debéis saber que Yamaha ofrece una opción de poner una espuma de asiento más alta que mejora la sensación y los que lo han montado dicen que hasta mejora el paso por curva.

La aplicación del móvil es una pasada. Sirve para cambiar mapas, llevar control de horas y mantenimiento, tomar notas de ajustes para cada circuito y hace funciones de diagnosis. Sin duda esta innovación es un gol por toda la escuadra de Yamaha. Esta 450 tiene grandes argumentos para coronarse un año más como la mejor MX1 del año, ahh y se me olvidaba, ¿fiabilidad?, esto no lo aconsejaría Yamaha, pero se de algunos que han puesto casi 200 h en sus YZF sin tocar nada, solo sus correspondientes cambios de aceite y su filtro de aire siempre limpio ¡¡esto es irrompible señores!!

HUGO MARTIAÑEZ (Moto actual YZ250F 2019)

La verdad que mi opinión va a ser redundante de mi compañero Miguel, pero es que si a él le ha gustado la YZF450, a mí, creo que más. Tuve la oportunidad de subirme a la YZF en Montmeló con motivo del Pro Tour que Yamaha organiza cada año, y ya me dejó unas grandes sensaciones, pero después de probar la moto más a fondo, he tenido serias dudas de comprar una 450 después de más de 6 años sobre motos de 250.

Lo primero que se me viene a la mente cuando pienso en la YZF450 es.. ¡Qué maravilla de chasis!, el cambio a un chasis más flexible aporta una comodidad superior a la nueva YZF, puedes atacar mejor las curvas, tanto rápidas cómo lentas, el chasis una vez dentro de la curva es extremadamente noble, y aporta una precisión inigualable, esta moto va sobre raíles, y aporta una seguridad mejor en la rueda delantera que el modelo anterior, y esto, la hace una mejor moto desde el primer momento, y si a esto le sumamos el paso adelante en las suspensiones, hacen que este 2020, la Yamaha está a la cabeza en cuanto a comportamiento de la categoría. La horquilla es una “pasada”, el bache pequeño lo absorbe de manera fantástica, pero cuando el circuito se empieza a romper, y los baches son mucho más grandes, la YZF450 te permite seguir apretando y subiendo tu ritmo, porque se comen todo lo que le echen.

En el apartado motriz, un acierto la nueva configuración del motor, que disminuye el efecto “tractor”, muy común en las 450, quitando freno motor, esto hace que la YZF sea una moto más conducible, y que se note más ligera, esto nos ayuda también en el curveo, pero si queremos Rock and Roll, sólo tenemos que abrir el gas, y empezará un concierto auténtico, con potencia a raudales, pero sin excesivas brusquedades, otro acierto en la configuración del motor, esto, sumado al excelente chasis y suspensiones, hacen de la YZF una moto auténticamente para todos los públicos, tanto el piloto Pro, que necesita una moto competitiva, como el piloto amateur que sólo quiere disfrutar los domingos sin más pretensiones.

Apuntar como acierto también el cambio de frenos, el delantero excelente, y el trasero menos invasivo en la conducción, para mí, también  más efectivo.

ALBERTO PALOMO (Moto actual YZ450F 2020)

Después de probar todas las MX 450 del mercado a excepción de la Honda que esperamos probarla en breve, he de decir que la yzf me parece la mejor de su categoría por un amplio margen. El éxito de esta moto radica en que puntúa muy alto en todos y cada una de los apartados a los que la enfrentemos a sus rivales. Es cierto que no llega a tener la comodidad y facilidad de conducción de chasis de la Kawasaki, o la calidad de componentes de ktm-Husqvarna o la apariencia y ergonomia de la Honda, pero en su conjunto resulta la más completa, destacando de manera contundente en apartados tan importantes como las suspensiones y (aunque en menor medida) el motor.

Las nuevas cotas de rigidez del chasis han dado a la Yamaha el  aplomo y precisión en la trazada que veníamos demandando desde la evolución que supuso en el 2018.

El motor ha recibido numerosos cambios dulcificando su explosiva respuesta desde el mismo ralentí, y disminuyendo de forma muy apreciable la retención al cortar gas.

Las suspensiones tienen un punto más de rigidez, logrando que la moto se mantenga más alta al apretar fuerte los frenos en la entrada de las curvas, pero a la vez siguen siendo las más cómodas cuando el circuito se va rompiendo a lo largo del día. Por supuesto, no llegan a hacer nunca topes, por mucho que erremos en la recepción de un salto.

Otro de los saltos cualitativos más relevantes que ha tenido el modelo 2020 es lo que respecta al apartado de frenos. El delantero ha cambiado pinza y pastillas mejorando enormemente la potencia de frenada y el trasero  trae consigo una disminución en el diámetro del disco que lo hace especialmente dosificable.

Como punto negativo destacar que el asiento se encuentra demasiado hundido haciendo que la distancia entre él y las estriberas sea muy pequeña dificultando el momento de ponernos de pie. Aunque es verdad que la moto se ve ancha, sobre todo en la parte delantera, a decir verdad esa sensación desaparece poco tiempo después de ponernos en marcha.