Este año, en la categoría reina, ser proclamada mejor moto del año se antoja realmente complicado. Solo una moto que roce la perfección será capaz de conseguirlo. Las europeas parten con la ventaja de que en 2018 fueron la preferencia de una gran parte de los probadores de todas las pruebas. Las rojas y azules tienen una buena base y el año pasado recibieron muy buenas críticas. Este año ambas han realizado cambios ligeros pero que prometen una mejora significativa en la moto para sacar el máximo partido a la parte ciclo. Suzuki, pues, ya veremos, de momento parte en la cola del pelotón.

Ahora vamos a la protagonista de esta prueba, la nueva KX 450 2019, si, habéis leído bien, la F desaparece, ya no fabrican modelos 2t ( ni pensamiento) y la marca quiere ser fiel a sus inicios desde el nombre, las verdes siempre han sido KX, sin más.

En Kawasaki han tirado la casa por la ventana, han invertido una gran cantidad de dinero en el diseño de esta nueva 450 para ponerse al nivel de la competencia y puede que superarlo. Los fabricantes europeos (ktm) habían conseguido que sus modelos dejaran obsoletos los que actualmente seguían fabricando los japoneses. En Kawasaki tenían claro que tenían que apuntarse a esta tendencia o sucumbir.

La parte ciclo es totalmente nueva. El nuevo chasis es más compacto, logra adelgazar mucho esta KX y con los nuevos plásticos y asiento el resultado es una moto estrechita y muy plana que hace que moverse en ella sea una delicia. Además el nuevo bastidor logra más que nunca un compromiso óptimo entre estabilidad y manejabilidad, y es que, ninguna 450 de Kawa había sido tan buena en los virajes, esta marca un antes y un después.

Las nuevas horquillas Showa de 49 de muelles son una bendición, y sin duda vienen a reforzar el peor punto que tenían estas 450 en los últimos años. Algunos han conseguido ser muy felices con sus antiguas horquillas de aire, otros han gastado cantidades enorme de dinero para tener un tren delantero a su gusto. Esta horquilla cierra la brecha, es excelente y estamos seguros de que  la gran mayoría estaremos más que satisfechos con ella, además consiguen hacer que el amortiguador trasero brille mucho más que en el pasado, y es que, este era un buen amortiguador y lo sigue siendo, pero la antigua horquilla no era la perfecta compañera de viaje. Eso ha cambiado y ahora la moto se siente mucho más plantada tanto delante como detrás y sobre todo equilibrada.

La rueda delantera nos transmite mucha confianza, la moto pisa bien, la sentimos siempre agarrada y eso junto al chasis más manejable hace que a la hora de tomar curvas simplemente alucinemos en comparación con los anteriores modelos. Entra fácil, se mantiene firme y sin titubeos y sale con contundencia pudiendo dar más gas que con otras motos de esta cilindrada. Esta moto ha pasado a ser una de las mejores que hemos probado en curva, el chasis, la ergonomía y las suspensiones combinan de manera óptima y además ¿sabes una cosa? Esta moto sigue sin moverse lo más mínimo en zonas rápidas. El equilibrio perfecto se puede conseguir y en Kawasaki lo han hecho con este modelo, impresionante.

Las suspensiones trabajan de manera impecable, son muy cómodas y a la vez ofrecen la suficiente firmeza como para poder rodar rápido con garantías. En algunas pruebas hemos leído algunas quejas de que la nueva horquilla es excesivamente blanda. Nosotros no opinamos eso. Entendemos que en circuitos súper rápidos de cuarta y quinta a fondo con terreno blando que se rompa mucho puede que una horquilla más firme aporte más seguridad, pero nosotros hablamos de nuestra experiencia en la zona centro de España, es decir, circuitos de terreno duro, de nivel medio, más revirados que rápidos con esos baches pequeñitos y puñeteros que hacen que tiemblen nuestros empastes. Esta horquilla para este tipo de circuitos viene como anillo al dedo. Tiene la suficiente comodidad para que en superficie dura no vayamos “comiéndonos” todo y a la vez tiene una firmeza suficiente, nosotros nunca hicimos ningún tope y algunos de los probadores tenemos un peso considerable.

El amortiguador, por otra parte, acompaña perfectamente a la horquilla y consigue que siempre notemos la rueda trasera bien pegada al suelo, lo cual nos permite salir de las curvas dando gas con contundencia incluso en terreno duro, cosa que también tiene algo de culpabilidad el excelente tacto de gas que sigue teniendo la Kawa. Por nuestra parte damos un sobresaliente a las suspensiones, en nuestro caso, para el tipo de circuito que frecuentamos, nuestro peso y nivel de pilotaje, no pudimos quedar más contentos con esta configuración.

Otro apartado a mencionar son los frenos. La nueva bomba delantera y el nuevo disco de 250 mm en la parte trasera hacen maravillas. Puede que en las europeas la modulación sea un poco mejor, pero lo que a potencia realmente se refiere, esta KX está en la misma línea, ¡como frena esta 450! Impresiona inicialmente, pero para bien, sobre todo transmitiendo mucha confianza al saber que detener la moto ahora es mucho más sencillo y requiere menos esfuerzo. De los mejores frenos que hemos probado, no pudimos poner ni un solo pero. A pesar de que los brembo de las europeas parecían estar a años luz del resto, nosotros pensamos que estos nissin de la KX se ponen a la misma altura.

Otro cambio significativo es el embrague hidráulico nissin. Para nosotros es otra mejora de importancia, puesto que el embrague era uno de los puntos débiles de esta 450. El tacto es excelente, la maneta tiene un pequeño juego muerto que simula a los embragues de cable y luego el accionamiento es blandito y progresivo. Lo único que no nos terminaba de gustar demasiado es, al igual que en el freno delantero, la excesiva delgadez de la maneta. Al sentarnos en parado no nos daba muy buena sensación, pero es cierto que luego en marcha todo estaba bien, no echamos en falta más superficie de contacto. Pensamos que la suavidad del embrague y la poca fuerza que requería el accionamiento del freno fueron clave. Además al ser manetas de tamaño reducido quedan menos expuestas en las caídas.

En cuanto al motor, Kawasaki no se ha andado con rodeos. Que una de las referencias de la categoría son las Ktm y Husqvarna con sus motores progresivos y excelente sobre régimen. Que el principal motivo es el tipo de culata que usan, pues manos a la obra, vamos a hacer lo mismo y así no nos equivocamos, habrán pensado.

La verdad es que esta KX 450 se ha vuelto sobre todo más divertida y activa de conducir, nos explicamos. Sigue siendo una moto con una cantidad considerable de par motor y en bajas revoluciones no tendremos problemas, hay buena respuesta, puede que un poco menos que en anteriores modelos pero apenas se nota. Los medios son excelentes, sin duda la franja de rpm donde aficionados y veteranos se sentirán más felices. El cambio más sustancial reside en la parte alta, y es que, donde antes la Kawa no nos ofrecía demasiado, cosa que nos animaba a usar el cambio, ahora tenemos más y más empuje con contundencia y excelente estirada. Esta 450 te da la opción de pilotar en marchas largas aprovechando su buen par o ser más agresivo y buscar el punto alto de rpm, donde este nuevo motor nos ofrece 3 cv más que el anterior modelo, llegando ya a unos respetables 55 cv.

El arranque eléctrico funcionó de maravilla, era pensarlo y en marcha, casi el motor de arranque ni se oía, el arranque era instantáneo, un lujo, además puedes usarlo con una marcha engranada sin problema, cosa muy práctica en carreras donde cada segundo cuenta.

No nos queremos olvidar de detalles muy prácticos como el hecho de que se pueda acceder al filtro de aire por la tapa trasera izquierda. En este caso si se necesitan herramientas, una 8 y una 10, aquí tirón de orejas (hay una cosa que se llama unificar tortillería sr Kawasaki). En este caso el filtro va con mariposa de toda la vida. Esto facilita algo el mantenimiento, por cierto, la entrada de aire es únicamente por esta parte izquierda, pero la abertura es enorme, por lo que, esta KX respira bien pero también el filtro queda muy expuesto y tendréis que estar muy pendientes de la correcta limpieza y engrase del mismo.

En fin, Kawasaki, con esta 450 ha ido a por todas. Que la gente demanda horquilla de muelles, mejores frenos, motores más potentes, motos más ágiles, arranque eléctrico y embrague hidráulico, ¡pues aquí lo tenéis!. Sin duda han conseguido sacar al mercado una moto espectacular que a todos los seguidores de la marca enamorará y puede que haga a más de uno cambiar de color para la siguiente temporada. Conseguir la corona de la categoría reina se pone más emocionante que nunca, esta KX viene pisando fuerte y quiere directamente llegar a lo más alto ¡la competencia debería ponerse a temblar!.

En el caso de la 250 parece que tendremos que esperar un año más para que reciba novedades. Puesto que es idéntica a la 2018 no queremos repetirnos y podéis leer dicha prueba para que conozcáis en detalle su funcionamiento. Lo que si notamos es que Kawasaki ha debido cambiar el mapa estándar puesto que el año pasado petardeaba un poco al cortar gas y este 2019 todo perfecto.

Por último antes de pasar a la opinión de los probadores, mencionar que ambos modelos disponen de tres conectores: verde (estándar) negro (suave) blanco (agresivo) para cambiar la respuesta del motor. El cambio es muy sencillo y nos llevará solo unos segundos.

 

OPINIONES:

M.Galán

450

Realmente me impresionó. Después de probar el modelo del año pasado y ahora probar este noté una diferencia abismal en el comportamiento. Posiblemente es la diferencia más grande que recuerdo en un modelo habiendo transcurrido solo un año. Y sobre todo el logro es que todos los cambios han sido para mejorar notablemente, no solo en el papel, en la pista era evidente.

La parte ciclo ahora es más divertida y precisa sin dejar de lado su gran estabilidad, realmente es una parte ciclo muy equilibrada y neutral. Si vas cansado y quieres dejar la rueda delantera a cargo de todo, lo puedes hacer con confianza, por el contrario si te ves con fuerza y ganas puedes conducir con el gas, usando la rueda trasera, cosa que ha sido genuina de Kawa en los últimos años, pero ahora su neutralidad nos deja que tomemos nosotros la elección.

Si el terreno está bien la clema verde o blanca funcionan muy bien, nos hacen sentir el motor con un golpe de gas inmediato que hace que aporte agilidad en la conducción y en la sensación de ligereza. Por el contrario cuando el terreno está duro y seco por mi parte me quedo con el verde o el negro que hace que la respuesta inicial sea más suave.

Las suspensiones son un gran paso a adelante. Aunque siguen sin estar al nivel de sensibilidad de las Kayaba de las YZF, están más cerca que nunca y según mi opinión, superando a las AER de las europeas.

Los frenos y el embrague funcionan de maravilla, es otra gran mejora. No me quiero olvidar también del compuesto de los puños, mucho mejor en la 450 que en la 250. El arranque eléctrico de comportamiento intachable.

El escape es bastante más silencioso que el anterior sin afectar al rendimiento cosa que se agradece.

La sensación de moto más compacta y estrechita con el nuevo chasis y plásticos es mucho mejor que en la 2018, moverse en ella resulta casi tan fácil como en la 250, aunque el peso sigue siendo el talón de Aquiles no solo de esta 450 si no de todas las japonesas en comparación con las europeas, ya que ocho kilos, aunque la Kawa lo disimule muy bien con su comportamiento, están ahí.

 

250

 

Poco tengo que decir de una moto que apenas ha cambiado. Me sigue gustando lo completo que es el motor, buenos bajos, medios excelentes y altos suficientes y con muy poca retención motor. Es realmente fácil ir deprisa con este motor y con poco cansancio, la respuesta del gas es muy limpia e instantánea, además este año el mapa se siente mejor puesto a punto.

El embrague y los frenos no son de lo mejor, pero cumplen suficientemente.

El chasis es compacto y permite que la sensación de moto sea pequeña y estrecha. Esto hace que sea una moto muy fácil de conducir, buena en curvas y de estabilidad intachable, es decir, muy neutral y equilibrada.

El gran pero de esta moto para mí reside en la suspensión. Mientras el terreno está poco bacheado y con humedad y buen agarre podemos sentir que la suspensión no desentona demasiado. Tiras fuerte y todo es un paquete que funciona en conjunto muy bien aportando confianza y diversión en uno, pero cuando la cosa se pone fea y el terreno se bachea y se pone duro salen a relucir las carencias, sobre todo de la horquilla, que hace que todo se complique más de la cuenta. En baches pequeños esta horquilla sencillamente no cumple, puedes tocar la extensión y la precarga del muelle lo que quieras, este material no da para más, además afecta negativamente a un amortiguador que considero no es tan malo como puede parecer.

Es una pena que Kawasaki no equipe su 250 con una suspensión como la de la 450, o por pedir, que sea una Kayaba como las de las YZF. Creo que mejoraría con creces una moto que es fantástica en cuanto a manejabilidad y motor completo, y añadir algo al precio para compensar una suspensión mejor, estoy seguro sería muy bien recibido por todos los futuros usuarios.

Alberto Palomo.

450 

Un gran paso adelante Gracias a la confianza que han tenido en mí el equipo de MXM he tenido la oportunidad de disfrutar de dos días de pruebas, en dos circuitos muy diferentes (Recas y Villasequilla) de una de las motos más esperadas del 2019, la Kawasaki kx 450.

Visualmente la moto se ve muy estrecha y compacta, y aunque todo es nuevo respecto a la moto del año pasado, la verdad me costaba diferenciarla a primera vista de su hermana kxf 250 que también teníamos de prueba.

Una vez encima de ella sí se aprecian claras diferencias. El nuevo modelo tiene un conjunto asiento-depósito más plano, ayudándonos a pilotar sensiblemente más adelantados (por cierto, la espuma del asiento sigue siendo particularmente blanda). El manillar, el mismo renthal 971 de 22 de diámetro de siempre, queda en una posición más baja lo que favorecerá la inserción en curva y las estriberas son algo más cortas y anchas agradeciéndose el apoyo extra que permiten.

En marcha la moto se siente muy diferente a la 2018. El motor tiene una subida de vueltas más rápida y contundente, apreciando claramente más potencia en altos. He probado las diferentes clemas que vienen con la moto y particularmente me quedo con la blanca, para terrenos blandos con buena adherencia.

Con respecto al chasis solo puedo aplaudir a los técnicos de Kawasaki ya que han logrado hacer la moto claramente más ágil en curvas sin apreciar pérdida alguna de la memorable estabilidad en rectas y zonas bacheadas del modelo anterior.

Otro punto que ha mejorado claramente es el apartado de suspensiones. La nueva horquilla Showa de 49, con tratamiento anti fricción trabaja de forma impecable en cualquier situación, y aunque el setting tira a blando difícilmente llegaremos a hacer algún tope. El amortiguador trabaja perfectamente en conjunción con la suspensión delantera.

Por último hacer mención a los frenos, siendo el delantero muy potente y suficientemente dosificable no así el trasero que podremos provocar bloqueos de rueda con excesiva facilidad.

Hay muchos más detalles técnicos interesantes como el nuevo arranque, embrague y demás de los que nos pondrá al día Miguel Galán.

En resumen, he de decir que la moto me ha gustado mucho y creo que será una de mis favoritas del 2019.

 

250

Sobre la 250 poco podemos decir que no se haya dicho en la prueba del año pasado. Es exactamente la misma moto.

Si la comparamos a su hermana la 450 apreciamos claramente la necesidad de un cambio generacional, y aunque el comportamiento es muy satisfactorio vemos que apartados como los frenos y suspensiones están muy lejos del ejemplar comportamiento de la kx mayor.

Texto: Miguel A. Galán

Fotos: Maria Serrano