KTM SXF 250 Y SX 125 2019

 

 Sin duda KTM está en el foco de todas las miradas en los últimos tiempos. Los fichajes de grandes estrellas y el éxito conseguido en forma de campeonatos del mundo, sobre todo, hace que los demás fabricantes no puedan hacer otra cosa que seguir su estela. ¿Será otro año de dominio naranja o las marcas niponas plantarán cara consiguiendo arrebatarle el titulo de moto del año? De momento en KTM están convencidos de que para la temporada 2019, hay trabajo bien hecho y como resultado las mejores SX y SXF hasta la fecha.

En la prueba de hoy vaciaremos todas nuestras fuerzas para ofreceros un autentico test a fondo de las pequeñas de la familia de motocross, la SX 125 y la SX250F.

Los circuitos elegidos para el test son Santa Mónica (Villasequilla) y el MX Park de Sonseca. Queremos agradecer tanto a Pepe en el primero como a Dori en el segundo, el esfuerzo que realizaron para que los circuitos estuvieran en las mejores condiciones posibles, de verdad estábamos impresionados con lo que nos encontramos.

Os detallamos los cambios que han sufrido ambas monturas para el 2019 y pasamos directamente a las opiniones de nuestros probadores.

 

SX250F:

 

Parte ciclo:

Nuevo chasis ligeramente más rígido ahora en color negro.

Nueva carrocería para conseguir un aspecto más compacto y mejorar la ergonomía.

Nuevos radiadores recolocados más bajos.

Nuevo basculante con mayor posibilidad de ajuste de eje trasero.

Subchasis más largo para mayor robustez de la parte trasera.

Nuevos ajustes de suspensión.

Nuevo triangulo con doble función que también hace de tope para horquilla para el transporte, colocándolo entre la rueda y la aleta delantera.

 

Motor:

 

Nuevo embrague de resorte de diafragma (como en la 450).

Nuevo escape (ya no hace falta desmontar el amortiguador para sacarlo).

Nuevos componentes de mayor calidad en la caja de cambios a cargo de Pankl.

 

SX 125:

 

Parte Ciclo:

Mismos cambios que la SXF a nivel de chasis, subchasis, basculante y carrocería.

 

Motor:

Nuevos ajustes de carburación.

Nueva caja de cambios.

Nuevo embrague.

Nuevo sistema de escape.

Nueva caja de filtro de aire.

 

Miguel A. Galán

Empezaré por la SX 125, en general nos sorprendió a todos y fue la moto que nos dejaba una sonrisa más marcada al bajarnos de cada tanda.

Ergonómicamente es perfecta. Eso y su contenido peso hace que sea ideal para pilotos jóvenes que vienen de motos de 85 c.c, pero también se adapta fácilmente a pilotos de cualquier edad y tamaño, el habitáculo es realmente amplio y siempre prima la libertad de movimientos. En mi caso, con 1,75 de altura me encontré comodísimo y no cambiaria nada, ni siquiera el manillar. La nueva carrocería es un acierto absoluto.

El motor es realmente potente y está muy bien puesto a punto con la nueva carburación de su mikuni de 38 mm. Hace poco probamos la Yamaha YZ 125 con Kit GYTR y os puedo asegurar que esta SX según sale de la caja es al menos igual de competitiva en términos de potencia, incluso diría que tiene mejor capacidad de recuperación, cosa fundamental en esta cilindrada. Para los que quieran algo más de prestaciones, sobre todo de par motor a bajas revoluciones, cabe destacar que para convertir esta SX 125 en una 150 únicamente hay que cambiar cilindro, pistón y culata, sin necesidad de realizar ninguna modificación más.

El motor me encantó, no hay muchas revoluciones de margen de utilización, como pasa en cualquier 125 c.c, pero este me pareció bastante aprovechable y con buena estirada, cuando no lograba entrar en la curva con suficiente velocidad para no dejar caer al motor de revoluciones, una leve insinuación al embrague y la potencia volvía enseguida, esto facilita mucho las cosas. Sin duda es un motorazo que con sus casi 39 cv te garantiza estar capacitado para solventar cualquier situación. El sonido cuando llevas el motor en su salsa es una autentica sinfonía, esa sensación no tiene precio.

La parte ciclo acompaña a la perfección al excelente motor. El chasis de acero se muestra muy noble y predecible, mover esta moto no requiere esfuerzo alguno, solo pensarlo y estás ahí, es una maravilla, en curvas es lo mejor que hemos probado y en zonas rápidas sencillamente no se mueve, pisa a la perfección sobre todo en la parte delantera donde nos ofreció una confianza fuera de lo normal y es que además la horquilla neumática de WP con algo menos de presión que en la SXF (8,7 bares) se mostró más cómoda pero con la misma capacidad de resistencia a los topes, cosa que aumentaba la sensación de buena tracción.

El amortiguador trasero acompañó bien al conjunto, no sobresale pero tampoco desentona.

Los frenos brembo siguen siendo insuperables y en esta moto tan ligera brillan aún más.

El embrague se comportó de maravilla, el accionamiento era suave y aunque uno de cable seguro puede ofrecer mejor tacto (y es a lo que estoy acostumbrado) en pocas vueltas le había cogido el tranquillo de cómo utilizarlo para reavivar a esta SX casi sin pensarlo. El punto fuerte de este embrague, ahora con resorte de diafragma, es la durabilidad que supera con creces a la competencia, dicen que dura más del doble.

Moto divertidísima, que en manos correctas puede alcanzar ritmos muy competitivos y plantar cara a muchas 4t actuales. La parte ciclo se maneja como un sueño, sensación superligera y plantada. Si consigues llevar esta moto como exige, es una autentica experiencia de las mas satisfactorias y todo ello acompañado del excitante sonido 2t que en este caso además se suma a una respuesta muy limpia con su nueva carburación. Aunque tengas una 4t como la tendencia actual apunta, si te lo puedes permitir, incluye una de estas 125 en tu garaje, aunque sea para unos pocos momentos, es un poquito más de felicidad que añades a tu vida, y ese al final es el objetivo ¿no?.

 

SX250F

 

Tenía muchas ganas de probar esta SXF. El año pasado por inclemencias climatológicas no pude probar todo lo que quería este modelo y este año era totalmente diferente. Disponíamos de más tiempo y los circuitos elegidos no podían estar en mejores condiciones.

Estéticamente la moto puede parecer algo más sosa, el chasis de color negro y el naranja que pierde un poco de protagonismo en la carrocería son los motivos fundamentales. Pero para mi, sin embargo, esto tiene algo muy positivo, y es que, ahora el chasis no te va a condicionar tanto la estética personalizada que quieras realizar. Un chasis negro combina con todos los colores y la posibilidad de personalización de la moto ahora es infinita. Por mi parte es un acierto, pero los puristas de KTM estarán de uñas, nunca llueve a gusto de todos.

Tenía algunas dudas respecto a la mayor rigidez del nuevo chasis. A pesar de que un ingeniero de WP (fabricantes del bastidor y parte de KTM a la vez) declaró que el incremento de rigidez respondía a exigencias para optimizar el ensamblaje y no por recomendación de los pilotos y sus equipos, yo pensaba que esto iba a restar comodidad a la conducción de una moto que ya el año pasado no me dio la sensación de ser de las mas cómodas, la verdad.

Cual fue mi sorpresa al empezar a rodar con la nueva SXF. La moto se notaba mucho más intuitiva en el manejo, sigue siendo de lo mejor que he probado en curvas y cambiar de trayectoria no cuesta nada, la mejora que más noté era lo bien plantada que se sentía, la rueda delantera parecía atornillada al suelo y la trasera siempre va avisando de lo que va a suceder, y esto, a pesar del excelente estado del circuito, te da a entender que la parte ciclo funciona de manera perfecta y sobre todo, muy importante, equilibrada.

Después de pasar un año probando varios ajustes en mi YZF 18 para conseguir buen equilibrio y no conseguir el resultado que esta SXF te ofrece nada más salir del cajón entenderéis que para mí es un factor importante. Concentrarte en pilotar y no estar pensando en que cambiar para mejorar es lo que te ofrece esta KTM desde el principio, tiempo ganado, en resumidas cuentas, dinero bien invertido en desarrollo cuando el resultado es este.

Después de todo lo positivo que he dicho, producto de la mayor rigidez del chasis entre otras cosas, mi experiencia en este nuevo modelo es que la conducción en general fue más cómoda ¿Quién lo iba a decir?. En este punto ya puedo confirmar que la 2019 supera a la 2018.

La nueva carrocería como en la 125 me pareció un gran acierto, el asiento también es una gran mejora, la dureza es perfecta y las tiras de silicona garantizan un buen agarre. Moverte en esta moto no puede ser mas fácil, es estrecha, plana y todo está pensado para no absolutamente nada y os aseguro que el objetivo está cumplido.

Hablemos del motor. Es curioso que cuando salí a pista la primera vez, la sensación general de la moto es como que la sentía más pesada de lo que debía. Con sus 99 kg sabía que estaba pilotando la 250 más ligera, pero no lo sentía así después de haber probado la KX 250 o la nueva YZ250F.

Pronto me di cuenta de lo que pasaba, era el motor y su respuesta lo que me confundía. Suena raro esto de relacionar respuesta motor y sensación de peso pero me explico y me vais a entender. En la Kawa y la Yamaha los motores se sienten como más activos, más libres de revoluciones, sobre todo en la YZF, y es lo que hace que te aporte un plus de sensación de agilidad. El motor de la KTM estira muchísimo, hasta las 14.000 rpm, para ser exacto, y con más de 43 cv de potencia es de los mejores, pero la manera de poner la potencia en el suelo es más efectiva que en las mencionadas anteriormente. Es como que el motor no se siente tan libre de revoluciones pero lo hace de una forma más controlada y efectiva que a su vez hace que sientas la rueda trasera muy conectada al suelo y que cada movimiento en fuertes aceleraciones sea predecible. Esto en un principio hace que en general no sientas la moto tan ligera como es, pero en cuanto llevas rodando unas pocas vueltas te das cuenta de que la moto no es que sea ligera, es que hay veces que parece que vas casi flotando de lo buena que es en su conjunto y es que si algo consigue esta SXF es ponértelo todo muy fácil para que puedas ir muy muy deprisa de una manera mas controlada de lo normal.

Me gustaría aclarar que en la prueba montamos el desarrollo de 13/51 que se adaptaba mejor al nivel de los pilotos probadores que asistimos, pudiendo usar mucho más la 3ª en zona de curvas, ganando además una mejor respuesta que no nos obligaba tanto a usar marchas cortas como el 14/51 de serie.

Este motor tiene unos bajos decentes y una buena sensación de par, pero con el desarrollo de serie, tan excesivamente largo, parece que no es así. En muchas comparativas dicen que la SXF y la FC 250 son para pilotos pro y que si eres lento no es moto para ti. Yo no estoy para nada deacuerdo con eso, es cierto que si eres piloto pro es una moto perfecta para ti, vale, pero si no lo eres, acorta el desarrollo y pon el piñón de 13, será una moto perfecta para ti también, te lo aseguro

Los frenos no merecen comentarios, es lo mejor que hay. En potencia otras marcas se van acercando, pero en cuanto a modulación, el tacto que ofrecen estos brembo es insuperable.

El embrague funcionó bien. Al principio se me caló entrando en alguna curva, venia viciado del embrague de cable y este lo tenía que apretar un poco más. En cuanto me acostumbré a esto no hubo problema.

Las suspensiones han mejorado respecto al año pasado, sobre todo la horquilla, se siente que el recorrido inicial es un poco más cómodo y sensible. Su punto fuerte sigue siendo la resistencia a hacer tope frente a cualquier situación. El trasero acompaña bien, sin más, pero no llega al nivel de los mejores Kayaba.  En general puedo afirmar que estando el terreno en buenas condiciones estas suspensiones son impresionantes, en conjunto con el resto de la parte ciclo te hacen sentirte siempre bien conectado al suelo y cuanto más fuerte quieras tirar más confianza te aportan, la moto no se mueve y se mantiene siempre firme.

El único pero surge cuando el circuito se rompe y se seca, aparecen esos pequeños baches y algunos más grandes que parecen escalones. Ahí es donde las suspensiones WP no funcionan tan bien. En los baches pequeños ha mejorado un poco, pero no lo suficiente para ponerse al nivel de las KYB sss. En estas zonas bacheadas tanto la parte delantera como la trasera se sienten un poco secas, además de lo que al final se transmite al piloto a sus brazos en forma de impacto.

No tengo dudas de que es la mejor moto de 250 que he probado este año, tan solo me gustaría que equipase una suspensión mas apta para “todo tipo de condiciones” como mis veneradas KYB sss. Hay varias opciones para conseguir esto:

La económica: Kit de cartuchos Kayaba AOS (se monta en la horquilla WP original, únicamente hace falta cambiar las punteras para alojar los nuevos cartuchos. 1.200 €) y preparación de amortiguador (300 €), total 1.500 €.

La mejor:  Horquilla WP cone valvle (muelle) y amortiguador factory WP o Kit Kayaba Factory (horquilla, amortiguador y tijas), algo menos de 5.000 € eur en ambos casos.

Se que me he extendido mucho en esta ocasión, pero como dijo hace poco Pablo Motos en el Hormiguero, cuando te enamoras, en la primera fase, la mujer siente la necesidad de hacer el amor continuamente y el hombre de hablar sin parar. Seguramente es lo que me ha pasado, esto no lo elige uno, la SXF me ha dejado tocado, ¡como va esta moto!

Alberto Palomo

Hoy tocaba probar dos de las Ktm que más interés despertaban en mí. Después de estar toda la temporada con motos de 450 me he quedado realmente sorprendido con la rapidez y eficacia que pueden llegar a tener estas motos de “pequeña” cilindrada.

Si sorprendente es la 250 por su infinita estirada y notable potencia mucho más ha sido la 125. Mi experiencia con el octavo de litro se reduce prácticamente a esta prueba, Y aunque suene a tópico, he decir que me he quedado anonadado con ella. Cómo va!, como corre!, como se estira el motor!, Su sonido es impactante y el tacto general es de moto Factory.

La suspensiones aquí trabajan de maravilla, supongo que por el poco peso de la moto, y es que cada vez se va pareciendo más la horquilla al de una buena de muelles.

Los frenos como siempre en una ktm, impecables.

La 250 es menos divertida, aunque algo más eficaz. Es más fácil de llevar. La zona buena es mucho más amplia que en la 125 y disponemos de unos bajos decentes, con una zona media muy llena y unos altos explosivos.

La suspensiones, con un setting diferente a la 125 van muy bien, yo diría que incluso el amortiguador trasero algo mejor.

Por último he dejado el comportamiento del chasis para el final (y esto vale para las dos), y es que es donde más diferencia y mejoría he notado con respecto al del año pasado. Ha desaparecido por completo el nerviosismo del tren delantero, y a su vez la inserción en curvas se realiza con mucha más precisión.  Atrás han quedado las dudas al intentar meter la moto en las roderas, de lo que tanto me he venido quejando de mi anterior Husqvarna 18’. Conclusión ¡QUIERO UNA KTM 125 2019!.