KTM SX350F 2019

La KTM SX350F es una de las motocicletas más exitosas de la marca en los últimos años. Sigue invicta en el trono, como no podía ser de otra manera. Solo su clon la Husqvarna FC comparte mecánica, por lo que, todo queda en casa. Los fabricantes japoneses nunca quisieron salirse de las mecánicas habituales de MX2 y MX1 y han demostrado equivocarse, aquí había negocio y en KTM supieron verlo, como muchas otras cosas que el resto de fabricantes no tienen más remedio que copiar para poner sus modelos a la altura de las naranjas.

En esta ocasión el test se realizó en el circuito “MX El Prado” de Cuerva y El MX6D2 de Casarrubios del Monte. El primero estaba en buenas condiciones de agarre pero tenía zonas bastante “rotas” de anteriores entrenos, cosa que nos venía bien para poner a prueba sobre todo las suspensiones y el segundo tenía un agarre excepcional pero la dificultad estuvo en las grandes roderas que iban a poner a prueba la supuesta agilidad de esta 350.

No hay demasiados cambios, pero son de importancia y hacen que esta 350 se sienta mejor que nunca en pista.

Nuevo chasis, ahora pintado en negro, levemente más rígido que el anterior.

Tijas más rígidas.

Basculante más largo (5mm) para permitir mayor ajuste del eje trasero.

Subchasis reforzado (40 mm más largo)

Radiadores más bajos y mejor ajustados al chasis para ajustar mejor la nueva carrocería.

Asiento más largo y mejorado ergonómicamente.

Nuevo embrague con resorte de diafragma (que hasta ahora solo tenía la 450).

Nuevos componentes de caja de cambio de la marca Pankl.

Nuevo diseño de escape (El desmontaje ya no es un problema)

Nuevo cuerpo de inyección más grande

Culata más ligera (200 gramos)

En el banco de potencia el motor ha perdido algo respecto al modelo anterior, pero no os preocupéis, con casi 53 cv potencia no será lo que echéis de menos. Además sus 100 kg sin combustible hacen que la relación peso/potencia sea muy respetable.

Pasamos directamente a la opinión de los probadores

Miguel Galán

La primera vez que probé este modelo en 2016 me impactó de tal manera que pensé que no podía haber nada mejor. El tener más potencia que en una 250 y la misma ligereza sin recurrir a los brutales motores de 450 era una buena combinación.

Después de haber tenido una un tiempo y seguir probando y comparando sigo pensando que es una buena moto, por supuesto, pero me he dado cuenta de que no termina de ser la mini 450 que todos anhelamos. Realmente es una moto con ADN 250 y así es como hay que llevarla realmente para ir deprisa, buscando las altas rpm, pero aquí nos encontraremos 10 cv más que en la 250 y os aseguro que se notan mucho, la respuesta a medio régimen cuando el motor empieza a ofrecer lo bueno es demoledora y es donde nos va a exigir el máximo de nuestras fuerzas. También se puede llevar tirando un poco de cambio largo no exprimiendo tanto el motor, es una opción, hay par suficiente, pero este motor no está diseñado para eso y se nota, para estos casos es mejor el 450 que es más dosificable. Esta moto es para buscar rpm y divertirse, pero con sus 53 cv no es algo fácil de conseguir para cualquiera.

El nuevo modelo tiene algunos cambios que ayudan a que la moto sea un poco más accesible para todo tipo de niveles y los más importantes afectan a la parte ciclo.

El chasis ha mejorado respecto al año pasado, con mayor rigidez y la nueva carrocería la moto se siente más delgada y ágil que nunca. La postura es excelente, la moto te anima a conducir como debe hacerse (de pie) gracias a su ergonomía y a la confianza que transmite su excelente tracción delantera y trasera. Con esta nueva parte ciclo la KTM se siente más pegada que nunca al firme y con la suficiente comodidad como para asegurar que el equilibrio conseguido es inmejorable. Solo tienes que pensarlo y está hecho, este chasis es lo mejor que he probado en una moto de motocross, así de sencillo.

Las suspensiones son buenas, hacer tope con la horquilla de aire es algo prácticamente impensable, se lo traga todo. El amortiguador acompaña bien, aunque el muelle que viene de serie (42 N/m) es el mismo que en la 250 y en este caso notamos que a partir de 75 kg se queda corto y necesitaremos poner el de 45 N/m.

El problema de la suspensión de aire respecto a una buena de muelles es el de siempre. A pesar de tener interiormente una cámara de compensación y recurrir de manera artificial a la sensación de juego muerto sigue sin conseguirse ese tacto sobre todo en baches pequeños o en zonas de pequeño/medio impacto como pudimos comprobar en las olas del circuito de Cuerva por ejemplo. Las suspensiones de aire son capaces de mantenerse más firmes (altas) mientras hacen su trabajo, pero en situaciones de rastreo o donde interesan que nos dejen “cogidos” al obstáculo no van a funcionar tan bien como las de muelle. De todas maneras diré que son las mejores de aire que he probado y que este año han mejorado un poco y que combinan mejor que nunca con el renovado chasis.

El motor me pareció un poco menos divertido que el anterior, como que entregaba la potencia con mejor tracción pero una subida de vueltas más lenta, aunque la reacción inicial es buena. Es como pasaba en mi anterior FC, al ir el filtro de aire más restringido. Puede que con la nueva carrocería la SXF adolezca de una menor entrada de aire que explique esta similitud. Diría que se siente como más progresivo que el anterior pero la patada a medio régimen sigue estando ahí, una vez pases de estas rpm viene lo emocionante …… y exigente.

Como siempre el grupo de frenos, embrague, arranque estuvieron a la altura de lo que es una moto que está a la vanguardia.

La moto para mí es una mejora clara sobre todo por chasis, ergonomía y pulir algunos defectos como el que hubiera que soltar el amortiguador para quitar el escape (ya no es necesario) o la nueva reubicación de la bomba de gasolina de manera mucho más eficaz. Me gusta que sigan confiando en Keihin para alimentar sus modelos (excelente precisión y tacto de gas) con un mapeo muy bien configurado. Sigo pensando que si ofrecieran una opción de un modelo con mejoras de serie en la suspensión (WP cone valvle y trax) con un sobrecoste, seguro sería la elección de muchos y las motos se acercarían a la perfección de una manera asombrosa.

Hugo Martiañez.

He de reconocer que la KTM 350 es una de esas motos que siempre he pensado tener en mi garaje pero que nunca he dado el paso para hacerlo, y puestos a reconocer, tengo que decir que esta idea, la veo algo más lejana después de probar este modelo 2019, que me ha dejado algo más frio que otros años, o mejor dicho, su motor me ha dejado algo menos contento.

El motor me ha dejado algo descontento, o quizá la maravilla de chasis que monta la SX350, me ha gustado tanto que el motor puede que no esté a la altura de la perfección que me ha dejado su parte ciclo. El chasis y las medidas de la moto, me han encantado, tanto como en la 250, creo que KTM ha dado en el clavo con este chasis, para mí el mejor que he probado jamás en una moto de motocross, te aporta una confianza inmejorable, sientes todo lo que pasa en el circuito y además te da la confianza necesaria para tenerlo todo controlado, aportando un plus de seguridad en la rueda delantera, en una palabra, perfección.

Además la ergonomía de la moto te hace aún más fáciles las cosas. Uno de los problemas que más encuentro en la conducción normalmente es la posición de pie en la moto, me cuesta encontrar la confianza necesaria cuando ruedo de pie sobre ella, que por otra parte debe ser lo máximo posible, pues bien, en la SX350, algo que no me pasó en la SX250, la posición y confianza que aporta la moto cuando se rueda de pie es brutal, instantáneamente te invita a atacar, a sentarte en el último momento de la curva, y a transmitir una seguridad que hace que cuando estés de pie la moto, vaya por donde tú quieres, y eso a día de hoy, es evitar cansancio y rodar más deprisa y seguro, lo dicho la combinación del chasis y ergonomía es perfecta.

Pero no todo es perfecto en la SX350, el motor, siendo un motor fantástico, no llega a nivel de excelencia del chasis, y por eso, la moto no lleva al sobresaliente, y el motor no llega al sobresaliente porque bajo mi punto de vista, peca de los defectos de una 250 y una 450 en una misma moto, me explico, el motor tiene una falta de empuje en la zona baja, similar al de un motor 250, te toca jugar con el embrague y estar muy atento a la marcha seleccionada para rodar deprisa, pero cuando el motor entra en su zona de poder, empuja a la manera de un 450, de forma muy contundente, por lo que te exige mucha atención y unos brazos de ironman, y es por eso que el motor no me ha terminado de convencer.

Las 450 derrochan PAR por los cuatro costados, puedes conducir en marchas largas y el motor te saca de todas partes, esta 350 no tiene esa sensación, y a veces le cuesta subir de vueltas, por otra parte, en las 250, tienes que conducir con el motor muy vivo de vueltas, pero la potencia no es excesiva y hace que cuando la moto esté entregando su máximo de potencia, sea conducible y excitante, pero esta 350, te aporta unas sensaciones más brutas, por lo que pasas de disfrutar a estar con la guardia alta constantemente, lo que no te deja disfrutar plenamente de la conducción y te das cuenta que con este motor no hay bromas, si no te sujetas bien fuerte, te puede poner en tu sitio a la mínima de cambio.

En el apartado suspensiones, mi opinión es buena, la horquilla te aporta una confianza en los grandes aterrizajes y se traga cualquier bache grande de manera imponente, pero cuando se trata de aportar tacto en las pequeñas irregularidades del circuito, peca de seca y poco confortable, es cuestión de acostumbrarse, pero si la comparamos con una horquilla de muelles bien puesta a punto, sale perdiendo, aunque por muy poco pero sale perdiendo.

Los frenos de la SX350 2019 siguen la línea de los años anteriores, siendo lo mejorcito en cuanto a tacto y potencia, lo mismo que el embrague, que no tiene competencia, aquí KTM va un paso por delante de los japoneses.

Texto: Miguel A. Galán

Fotos: Maria Serrano