Después de haber disfrutado de varias YZ e YZF en los últimos años, con muy buenos recuerdos, la verdad es que Yamaha había optado por un camino que no compartíamos como el idóneo. Motores girados, sistemas de filtro de aire complejos extrañamente ubicados, escapes envolventes poco prácticos, todo ello junto a una parte ciclo que a partir de 2010 (en la 450) no nos terminaba de convencer por su poco aplomo delantero y manejabilidad poco conseguida. Por suerte la nueva 2018 estaba ahí para ponernos de nuevo una sonrisa en la cara, parece que las marcas están escuchando más que nunca a sus clientes, y eso es bueno, muy bueno.

 

EL ESCANER/LA FICHA TÉCNICA

 

Los cambios que han introducido en la esperada YZF450 2018, empiezan por el motor, que cuenta con nueva culata más ligera, además se ha reubicado dentro del nuevo chasis con un ángulo ligeramente más vertical que mejora la distribución delantera de masas, un innovador diseño de pistón “box bridge” de alta compresión y los radiadores en la YZ450F que ahora son de mayor tamaño y tienen una posición más directa respecto al caudal de aire, y el cambio más esperado, el arranque eléctrico, la YZF450 cuenta con un motor de arranque compacto y ultra ligero de iones de litio, alimentada por una batería de alta capacidad y bajo peso para el conjunto, el depósito se ha rediseñado para hacerlo 220 g más ligero a costa de sacrificar su capacidad hasta los 6,2 litros.

 

 El chasis es de nueva factura, aumenta la distancia entre ejes 5 mm, desplazando  la columna de dirección hacia delante, se han cambiado igualmente los soportes del motor, la viga central ahora es más recta para aportar mayor rigidez y la parte trasera del chasis se ha reforzado para aumentar la tracción de la moto, para completar esto, el basculante ahora es 5mm más corto, y se ha hecho una cura de adelgazamiento general de la moto, que incluye desde el manillar hasta la cadena de la moto, con eslavones más pequeños y ligeros.

 

AL PAREDÓN/LA PRUEBA

 

Hoy nos encontramos en Recas (Toledo), uno de nuestros circuitos preferidos, sobre todo para probar motos potentes como esta, es un circuito rápido, con terreno de agarre excelente y suele estar muy bien arreglado y regado.

Directamente ¿Esta YZF 450 es mejor que la del año pasado? SI rotundo. El objetivo de toda moto de motocross moderna es que sus avances faciliten las cosas al piloto para que este pueda llegar a hacer algo que con otra moto más antigua no podría, en esta ocasión parece que lo tenemos.

La antigua YZF 450 era una moto que había que entender para poderle sacar un buen rendimiento. Es cierto que acostumbrándote a sus particularidades y pilotando como a ella le gustaba, abriendo trazadas etc, se podía ir realmente deprisa. Pero vamos a ser honestos, a ninguno nos gusta gastarnos más de ocho mil euros en una moto que nos obligue a cambiar nuestro tipo de conducción. Lo que queremos es que la moto que acabamos de comprar nos facilite las cosas, sentirnos cómodos desde el primer momento, tener buen felling en general, pilotar como nos gusta, divertirnos y ser rápidos  ¿Es mucho pedir? Si es posible, claro que lo pedimos.

La impresión antes de salir a pista ya fue mejor que en el modelo anterior. La moto se nota más planita, bajar la parte trasera era algo necesario para conseguir un mejor equilibrio de la parte ciclo. Lo único que notamos es que al bajar la parte trasera y subir el manillar al montar unos soportes más altos, este queda demasiado alto para nuestro gusto, si mides más de 1,80 seguramente te sientas cómodo con esta configuración, pero si mides menos pensamos que sería mejor poner los soportes de 2017 o poner un manillar más bajo. El original mide 90 mm, una opción sería poner por ejemplo un manillar tipo pro taper evo sx race con una curva muy bien conseguida y logramos bajar 3 mm. En renthal también hay multitud de opciones.

Respecto a la nueva carrocería la verdad es que se nota que la moto queda más compacta. No hay que engañarse, sigue siendo una moto que en parado se siente grande, pero los cambios de chasis y plástica logran un buen efecto en el sitio donde de verdad importa, donde nos agarramos con las rodillas, ahí se ha mejorado bastante la cosa y se siente más estrecha. Por ponernos quisquillosos diremos que es una pena que el depósito de combustible en esta zona no siga la línea que marca el chasis y quede un poco por fuera, sobresaliendo. Es una pena que con lo que cuesta ganar unos milímetros en algunas zonas y la importancia de los mismos, este detalle no se haya pulido para obtener un resultado perfecto.

El arranque eléctrico funciona de maravilla, además este funciona haya una marcha engranada o no, cosa muy práctica sobre todo en competición donde el tiempo es oro.

Una vez en pista necesitamos solo un par de giros para comprobar que la cosa ha cambiado. Es cierto que esta YZF lleva consigo la herencia de los últimos modelos en su personalidad y eso no es del todo bueno, al menos no es tan nueva como para romper completamente con lo ofrecido hasta el momento, pero los cambios le han sentado realmente bien y podemos confirmar que esta moto se conduce de manera diferente. Sobre todo, notamos que la parte delantera aporta más aplomo, da más confianza, y eso junto al mejorado equilibrio del chasis hace que por fin en esta 450 lo que pensamos, se puede hacer. Esta moto se ofrece a la improvisación como antes no lo había hecho desde 2010 y eso es muy importante ¿acaso hay algo más variable con el paso de las vueltas que un circuito de motocross? Necesitamos una moto que nos aporte confianza en cuanto a tracción y cambios de dirección inesperados y aquí esta nueva YZF ha ganado muchos enteros, la moto se maneja mucho mejor, aporta más confianza y si ha perdido algo de estabilidad, de verdad, que no lo hemos acusado.

El motor también ayuda a que esta sensación de buena tracción esté presente y es que aún siendo algo más potente que el año pasado (ahora rinde unos 57 cv) la entrega de potencia se ha mejorado mucho, el motor se muestra más “lleno” y aparte de tener una primera respuesta con la que no hay que confiarse, después va subiendo de revoluciones de una forma muy lineal, sin sobresaltos, lo que hace que sintamos la moto muy bien conectada al suelo. Aquí la parte trasera más baja y los nuevos reglajes de suspensión también cobran su importancia.

El motor es completísimo y tiene un par excelente que te permite rodar prácticamente todas las zonas del circuito en tercera sabiendo que por muy bajo de vueltas que vayas vas a tener una buena respuesta cuando lo necesites y cuando toca estirar realmente no se queda corto y es donde muestra de lo que de verdad es capaz y toca agarrarse que a veces esta moto parece que quiere despegar, un motorazo en toda regla.

El filtro de aire sigue en la misma ubicación, aunque ahora el mantenimiento es más sencillo y si, sigue haciendo un sonido contundente, que junto al sonido del escape sigue posicionando a esta YZF como una de las más ruidosas aunque como siempre decimos, te acabas acostumbrando, es un mal menor.

El embrague os aseguramos que es el mejor de cable que hoy en día los fabricantes japoneses nos pueden ofrecer, buen tacto y resistencia más que probada, aquí no hay pegas. El cambio también funcionó muy bien y el escalonamiento nos pareció perfecto, al menos para este circuito.

En cuanto a frenos cumplen bien, aunque no llegan al nivel de los brembo de las europeas, pero al tener la japonesa un freno motor algo superior son “ayudados” un poco y no quedan en evidencia.

Las suspensiones siguen siendo las más laureadas por todos y es que estas Kayaba SSS no tienen rival a día de hoy, pese a la insistencia de WP por evitarlo (haciendo un gran trabajo por cierto) pero es que lo cómodo que se puede llegar a pilotar con estas suspensiones a la vez que aportan confianza y resistencia a hacer tope en grandes saltos etc, es que no se nos puede ocurrir nada mejor, cubre todas las necesidades y se adaptan a cualquier tipo de pilotos sea cual sea su nivel. Son una maravilla en cuanto a funcionamiento además de ser una garantía en cuanto a fiabilidad y requieren un mantenimiento de lo más básico, agradecemos enormemente a Yamaha que haya tenido en cuenta las peticiones de sus usuarios y no haya caído en la moda de las horquillas de aire que se ha convertido en un reto para el que solo WP parece estar cualificado a día de hoy.

Lo de poder conectarte a la moto con el móvil mediante la aplicación que ofrece Yamaha de manera gratuita la verdad es que es un “puntazo” y es algo que no podemos negar que es práctico de verdad, puedes cambiar el comportamiento del motor en pocos minutos o consultar la evolución del motor para realizar el mantenimiento oportuno, es un buen avance que apenas añade peso y aporta muchas soluciones.

En resumen, Yamaha parece retomar de nuevo el camino correcto con una excelente moto que, a pesar de tener bastantes similitudes con el anterior modelo, las modificaciones han cambiado su personalidad hasta el punto de poder competir con las mejores en cuanto a manejabilidad sin convertirse en una moto inestable, curvea mejor, transmite más confianza en ambos trenes, se siente más equilibrada y el motor es más fácil de dosificar a pesar de ser más potente. Estamos convencidos de que esta es la buena dirección y si van puliendo algunos detalles y consiguen rebajar el peso en los próximos años (pesa 108 kg y la competencia ha llegado a los 101 kg) podemos hablar de una moto que va a disputar todos los años la primera posición en todas las comparativas. Bien por Yamaha.

Posdata: Esperamos ansiosos la nueva YZ250F 2019, ¡¡¡no aguantamos más!!!

A continuación, os dejamos las opiniones de nuestros pilotos probadores:

 

M.Galán:

 

Muy buenas sensaciones en esta primera toma de contacto con el nuevo modelo. Soy propietario de una YZ250F 2018 y juraría que en ciertas situaciones esta 450 se mostraba más ágil e intuitiva a pesar del mayor peso y las mayores inercias que genera este motor.

El manejo es muy superior al de anteriores modelos y la parte ciclo en general se siente más equilibrada tanto acelerando como en fuertes frenadas ya no se aprecian tantos movimientos que en el pasado te descolocaban haciéndote perder confianza.

El motor es súper potente pero su gran cantidad de par te permite conducir en marchas largas rodando realmente rápido sin darte apenas cuenta hasta que llega la hora de frenar. Si quieres acelerar fuerte asegúrate de haber desayunado bien, esto corre de verdad.

Las suspensiones siguen siendo uno de los innegables atractivos de este modelo. Sin duda es la moto más confortable de conducir y por contra cuando se le exige al máximo sigue aportando confianza con firmeza, esta suspensión tiene toda la culpa, sube la nota a todo el conjunto hasta el punto de ponerla con las mejores.

Algo que me sigue sin gustar es que emite un sonido importante tanto de la caja del filtro como del escape, prefiero las motos más discretas en este apartado. La espuma del asiento me pareció bastante blanda para tratarse de una moto con pocas horas de uso. En mi caso optaría por un manillar más bajo (1,75 cm).

Si eres propietario de una YZF y estas dudando si comprar la nueva 2018 no lo dudes más, te encantará. Si no es tu caso y estás empezando a pensar en azul ahora es buen momento para iniciar tu andadura con Yamaha, esta vez sí podemos afirmar que no te defraudará, además de ser una de las motos que cuenta con uno de los mejores historiales en cuanto a fiabilidad.

 

Alberto Palomo:

Sorprendente, esa es la primera palabra que me viene a la mente tras haber tenido el privilegio, gracias a la oportunidad que me ha brindado el equipo de MXM, de probar esta magnífica moto. Tras analizar la moto visualmente vemos que es una moto estéticamente bonita y bien terminada y que, aun habiendo reducido considerablemente su volumen con respecto a la del año anterior, sigue pareciéndome grande, augurando un manejo lento y pesado. Nada más lejos de la realidad, la YZF se muestra brillante en su manejo gracias a un chasis muy intuitivo y noble, con buena precisión al tomar todo tipo de curvas y una estabilidad ejemplar. La suspensiones son un aliado inmejorable para el genial manejo de la moto, siendo simple y llanamente el mejor equipo de suspensiones que podemos obtener en una moto de serie. Absorbentes, con mucho tacto inicial y gran resistencia a hacer topes, un 10.

El motor se muestra muy potente y dosificarle a la vez. Tiene una buena estirada final, aunque algo menos excitante que la Husqvarna 450 Que tuve la ocasión de probar anteriormente. Por poner algún pero, diría que es algo brusco en el primer toque de gas, seguramente subsanable con la fantástica aplicación móvil que pone a nuestra disposición la marca.

El equipo de frenos bueno sin más, y es que los Brenbo de Ktm-Husqvarna Han puesto el listón muy alto de alcanzar por las demás marcas.

 

Texto: Miguel A. Galán

Fotos: María Serrano