“Que todavía esté aquí, es mi mejor regalo de Navidad” con esas palabras Everts ha dejado claro la extrema gravedad de su estado hace unas semanas.

En sentido figurado y literalmente. Everts comenzó ayer con la rehabilitación (física). Ya está fuera de la cama y ya puede caminar un poco. Stefan Everts aún se encuentra en el departamento de cuidados intensivos del Hospital Universitario de Lovaina. La semana pasada sufrió numerosas pruebas. Estas demuestran que ni su cerebro ni sus órganos han sufrido daños permanentes debido al ataque de la malaria. Aún no está claro cuánto tiempo debe permanecer Stefan en el hospital y cuánto tiempo durará su rehabilitación.

Everts se contrajo  la malaria a mediados de noviembre en el Congo, donde participó en una carrera solidaria. A principios de diciembre se desató la malaria y fue ingresado de inmediato en el hospital de Hasselt, tras lo cual fue trasladado a la UZ en Lovaina.

Everts ahora se da cuenta, después de una buena conversación con los médicos de Lovaina, que ha estado muy grave, y al borde de la muerte. “Que todavía esté aquí es mi mejor regalo de Navidad”, dice.

Stefan y su familia quieren agradecer a todas las personas por el enorme apoyo que han recibido en las últimas semanas y desearles a todos una Feliz Navidad y un Feliz Año Nuevo. En los nuevos cambios, la familia, que ahora quiere centrarse por completo en la rehabilitación de Stefan, se comunicará nuevamente a través de un comunicado de prensa.